El compromiso medioambiental de San Pedro se expresa a través de la implementación de prácticas amigables con el entorno, las cuales han incluido la gestión integrada de los cultivos, programas de reforestación, tratamiento de residuos de última generación y reciclaje, el reemplazo de motores, luminaria, alternadores y otros elementos por aparatos eficientes que ahorran energía, así como el cultivo orgánico de un creciente porcentaje de sus viñedos.
Además, hace poco, San Pedro comenzó a medir su Huella de Carbono en Molina y en Septiembre de 2009 empezó a envasar Castillo de Molina y 35º Sur en botellas livianas. Esto, entre otras muchas iniciativas presentes y futuras.